sábado, 27 de mayo de 2017

«CON ÉL CARDENAL SARAH LA LITURGIA ESTÁ EN BUENAS MANOS» S.S.BENEDICTO XVI

S.S. Benedicto XVI no renuncio al papado sino al obispado


El martes 5 de julio 2016 el cardenal Sarah prefecto de la congregación para el culto divino dispuso, que la misa “ad orientem” sea hecha desde adviento (navidad 2016), viendo al oriente, hacia el centro donde esta  cristo  y dando la espalda a la feligresía, como habia sido hasta antes del concilio II...

(La ascensión de cristo tuvo lugar hacia el oriente y según la tradición cuando nuestro señor Jesucristo regrese lo hará desde el oriente)

Al dia siguiente Bergoglio le desacreditó al cardenal Sarah esta disposición. Le dio el cargo de prefecto para la doctrina de la fe pero no le permite ejercerlo., como es su costumbre arremeter con todo lo sacro, los pilares de la iglesia, caiga quien caiga como hizo con la orden de Malta, la cual es autónoma (tiene sus propias reglas autorizadas por papas anteriores), pero Bergoglio no respeto su autonomía y paso por encima de ella.


El cardenal Robert Sarah en 2016 publicó un libro que está alcanzando gran impacto:

La fuerza del silencio 
Frente a la dictadura del ruido


El papa Benedicto XVI elogia ampliamente el libro, y hace un Importante elogio al cardenal Sarah: con él, «la liturgia está en buenas manos»


Y enseguida los adeptos de Bergoglio alzan la voz para decirle al papa  Benedicto que se calle.




 
El cardenal Sarah, durante una visita a Benedicto XVI, después de la forzada renuncia.





 





Dar Click en los enlaces:
































EL CONCILIO VATICANO II NO CAMBIO LA MISA TRADICIONAL DE SIEMPRE TODO HA SIDO UN ENGAÑO















































La mente de un papa
es una mente crística,
 por eso todos los papas coinciden en lo mismo.





























Dio a conocer el Papa San Pio X: “He tenido una visión terrible: no sé si seré yo o uno de mis sucesores, pero vi a un Papa huyendo de Roma entre los cadáveres de sus hermanos. Él se refugiará incógnito en alguna parte y después de breve tiempo morirá una muerte cruel”.


En 1917 les fue revelado a tres pastorcitos en Fátima, Portugal, la misma revelación que tuvo el Papa San Pío X unos años antes, solo que de forma todavía más precisa: “Vimos a un obispo vestido de blanco, que teníamos el presentimiento fuera el Santo Padre, huir de un ciudad en ruinas tembloroso y con paso vacilante”.
Juan de Rocapartida: “Al acercarse el Fin de los Tiempos, el Papa y sus cardenales habrán de huir de Roma en trágicas consecuencias hacia un lugar donde permanecerán sin ser reconocidos, y el Papa sufrirá una muerte cruel en el exilio”.
Nicolas de Fluh: “El Papa con sus cardenales tendrá que huir de Roma en situación calamitosa a un lugar donde serán desconocidos. El Papa morirá de manera atroz durante su destierro. Los sufrimientos de la Iglesia serán mayores que cualquier momento histórico previo”.


El venerable Bartolomé Holzhauser previó: “Dios permitirá un gran mal contra su Iglesia: vendrán súbita e inesperadamente irrumpiendo mientras obispos y sacerdotes estén durmiendo. Entrarán en Italia y devastarán Roma, quemarán iglesias y destruirán todo”.



La revelación recibida por la Madre Elena Aiello es que: “Italia será sacudida por una gran revolución (…) Rusia se impondrá sobre las naciones, de manera especial sobre Italia, y elevará la bandera roja sobre la cúpula de San Pedro”.



Juan de Vitiguero: “Cuando el mundo se encuentre perturbado, el Papa cambiará de residencia”.



Elena Leonardi, hija espiritual del Padre Pio: “El Vaticano será invadido por revolucionarios comunistas. Traicionarán al Papa. Italia sufrirá una gran revuelta y será purificada por una gran revolución. Rusia marchará sobre Roma y el Papa correrá un grave peligro”.



El vidente Enzo Alocci: “El Papa desaparecerá temporalmente y esto ocurrirá cuando haya una revolución en Italia”.
La Beata Ana María Taigi: “La religión será perseguida y los sacerdotes masacrados. El Santo Padre se verá obligado a salir de Roma”.



La mística María Steiner: “La santa Iglesia será perseguida, Roma estará sin pastor”.



Las revelaciones de Garabandal son que: “El Papa no podrá estar en Roma, se le perseguirá y tendrá que esconderse”.




El P. Stefano Gobbi recibió de la Santísima Virgen: “Las fuerzas masónicas han entrado a la Iglesia de manera disimulada y oculta, y han establecido su cuartel general en el mismo lugar donde vive y trabaja el Vicario de mi Hijo Jesús. Se está realizando cuanto está contenido en la Tercera parte de mi mensaje, que aún no ha sido revelado, pero que ya se ha vuelto patente por los mismos sucesos que estáis viviendo”.




Dice San Francisco de Asís: “Habrá un Papa electo no canónicamente que causará un gran cisma”.




La beata Ana Catalina Emmerick, precisa: “Vi una fuerte oposición entre dos Papas, y vi cuan funestas serán las consecuencias de la falsa iglesia (…) Esto causará el cisma más grande que se haya visto en el mundo”.




La Santísima Virgen dijo explícitamente en la Salette: “Roma perderá la Fe y se convertirá en la sede del anticristo”.



Dice el P. Paul Kramer, “El antipapa y sus colaboradores apóstatas serán, como dijo la Hermana Lucía, partidarios del demonio, los que trabajarán para el mal sin tener miedo de nada”.
El Papa Paulo VI: “El humo de Satanás ha entrado por las grietas de la Iglesia”



Según San Pablo, el anticristo se manifestará precisamente después de que el Papa sea echado a un lado: “Tan solo con quitar de en medio a aquel que lo retiene, entonces se manifestará el impío” (2 Tes 2, 6-8).




El Cardenal Karol Wojtyla fue muy claro cuando declaró, ante el Congreso Eucarístico de Pennsylvania, en 1977:

“Estamos ante la confrontación histórica más grande que la humanidad haya tenido.
Estamos ante la contienda final entre la Iglesia y la anti-iglesia, el Evangelio y el anti-evangelio.
Esta confrontación descansa dentro de los planes de la Divina Providencia y es un reto que la Iglesia entera tiene que aceptar”.




Como se puede apreciar, algunos han considerado que esto sucederá como consecuencia de la conspiración interna que llevará al ascenso del anticristo al papado y coexistirán así dos papas.
Otros consideraban que el comunismo tomaría Europa y erradicaría el papado.
Pero lo común a todas es que el Papa huye de Roma.


Dice Malaquías en la profecía:
“En la persecución final de la Santa Iglesia Romana reinará Petrus Romanus, quien alimentará a su grey en medio de muchas tribulaciones, después de lo cual la ciudad de las siete colinas será destruida y el Juez Terrible juzgará a la gente. Fin”.




JOHN OF THE CLEFT ROCK  (SIGLO XIV)
Hacia el fin del mundo, los tiranos y las turbas hostiles robarán a la Iglesia y al clero de todas sus posesiones y los martirizarán.
Los que reciban la mayoría de los abusos serán tenidos en alta estima.
En ese momento, el Papa con sus cardenales tendrá que huir de Roma en trágicas circunstancias a un lugar desconocido.
El Papa va a morir de una muerte cruel en su exilio.
Los sufrimientos de la Iglesia van a ser mucho mayores que en cualquier otro momento de su historia.
Pero Dios levantará un Papa santo, y los ángeles se regocijarán.
Iluminado por Dios, este hombre va a reconstruir casi todo el mundo a través de su santidad.
Él llevará a todos a la verdadera fe.



LA HERMANA MARIANA DE JESÚS TORRES  (SIGLO XVII)
Este será un tiempo de gran corrupción de las costumbres.
El sacramento del Orden sagrado será ridiculizado, despreciado y oprimido, pues haciendo esto, uno desprecia y deshonra a la Iglesia de Dios, y hasta al mismo Dios, representado por sus sacerdotes.



El demonio intentará perseguir a los ministros del Señor en todas las formas posibles.


EL EXTÁTICO DE TOURS (SIGLO 19)
Antes que la guerra se recrudezca de nuevo, la comida será escasa y cara.
Habrá poco trabajo para los obreros, y los padres escucharán a sus hijos llorando por comida.
Habrá terremotos y señales en el sol.
Hacia el final, la oscuridad cubrirá la tierra.
Cuando todo el mundo crea que la paz está asegurada, cuando todos menos se lo esperen, el gran acontecimiento comenzará.
La revolución estallará en Italia casi al mismo tiempo que en Francia.
Por algún tiempo la Iglesia no podrá contar con un Papa.



EL PAPA PÍO IX  (1878)
Desde que el mundo entero está contra Dios y su Iglesia, es evidente que Él ha reservado la victoria sobre sus enemigos para sí mismo.
Esto será más evidente cuando se considere que la raíz de todos nuestros males presentes se encuentra en el hecho de que las personas con talento y vigor anhelan los placeres terrenales, y no sólo desconocerán a Dios sino que lo repudiarán por completo.
Así pues, parece que no pueden ser traídos de ninguna otra forma, excepto a través de un acto que no pueda atribuirse a brazos ejecutores secundarios, y así todos se verán obligados a mirar hacia lo sobrenatural…
Vendrá una gran maravilla, que llenará el mundo con asombro.
Esta maravilla estará precedida por el triunfo de la revolución.
La iglesia sufrirá en gran manera.
Sus servidores y su jefe serán burlados, azotados, y martirizados.




No hay comentarios:

Publicar un comentario